SOFIA Y ENOL.

Conozco a Sofía desde los tres años pues fue compañera de mi hija desde la guardería. Por eso,  cuando nos dijo que se casaba y que le gustaría que nos encargáramos de las flores de su boda,  sentí una gran alegría.

Y quizás porque me sentí, un poco, como si lo hiciera para uno de mis hijos, compartí en muchos momentos la ilusión, no sólo de la novia, también la de Covadonga, su madre. Lo preparé con muchísima emoción y el resultado fue…¡tan bonito! Todo resultó como de cuento de hadas.

El ramo, silvestre y fresco, como ella nos pidió con  los prendidos del novio y el padrino a juego. Su vestido… un sueño lleno de emoción… El vestido de novia, de su madre, que arregló maravillosamente Nicolás Costura.

La decoración del Ayuntamiento sencilla pero elegante.

Para el coche, un Mercedes antiguo en un color cereza precioso, hicimos una guirnalda en la parte de adelante y otra en la parte de atrás.

También elaboramos el tocado para la novia y para Olaya, una de sus amigas

Por último, el restaurante. Aquí trabajamos mano a mano con Clara, de “Clara de Huevo” un encanto de persona, una profesional increíble con la que congeniamos desde el primer momento.

Sólo encuentro una manera de terminar esta entrada del blog, como en las mejores películas,

THE END

Fotografías cortesía Elena Mur.

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