MAÑANA DE REYES

¡Me encanta la mañana de Reyes!

Es para mí uno de los momentos más felices del año. Me levanto temprano para preparar un desayuno especial y distribuir los regalos por los zapatos. En ese momento de soledad me siento una auténtica reina maga. El entusiasmo con que lo preparo, la emoción de vivir un momento único del año y la ilusión de lo que sucederá en un rato hace que surja eso que llamamos la magia de la Navidad.

Y es que la Navidad es, sobre todo, compartir. Esa es su magia. Esa es su grandeza. Y compartir no significa intercambiar cosas materiales imbuídos por un espíritu consumista propiciado por una sociedad cuyo único fín es que gastemos dinero. Yo no lo veo así. Lo veo como un acto de generosidad y de amor hacia las personas que quieres. Y cada año  veo escenas que, no por repetidas, son menos emocionantes. Ojos excitados esperando que se  abra ese regalo que fue comprado con tanta ilusión, abrazos de gratitud que transmiten toneladas de cariño, palabras de agradecimiento que salen del corazón. Regalos que llevan en su ADN, no un número de una tarjeta de crédito, sino un enorme TE QUIERO. Así  son nuestros Reyes.

Y por ser un día tan, tan especial me esfuerzo porque todo lo sea. La comida, el entorno, la decoración… Y, como no podía ser de otra manera, la decoración floral de la mesa es imprescindible. Y como enamorada de la cocina, pongo todo mi empeño en poner un menú que sorprenda, emocione y encante. Y te cuento un secreto…(creo que lo he conseguido)

He puesto una mesa tipo buffet, que es perfecta para cualquier evento, da lo mismo que sea un desayuno, comida, merienda o cena, en la que es tan importante la comida como la presentación de la misma.

Como el mantel tenía mucho colorido he elegido las flores blancas. Un jarrón con rosas blancas de una variedad que me encanta, la rosa Mondial, de gran duración, con una apertura preciosa y un blanco amarillento muy especial. Es la que solemos tener en la tienda porque es, además, mucho menos delicada que la blanca pura.

El invierno es época de tulipanes, una flor que me fascina por su evolución. Cada día tienes un arreglo diferente ¿Sabías que, una vez cortado, sigue creciendo?

Delante,  dos jarrones con cuerda superbonitos con unos ramos de flor de cera. Otra de mis flores preferidas por su aspecto silvestre, por todo lo que dura, porque queda igual de ideal sola que combinada con otras flores y… ¡por su maravilloso olor!!

 

Los detalles son los que hacen una mesa realmente especial. En esta ocasión he preparado unos ramitos de flores secas que, además de adornar el plato pueden utilizarse como regalo a los comensales. Un bonito recuerdo para una ocasión especial.

 

 

 

 

 

 

 

 

Y con este precioso día ponemos el broche final a unas fiestas, a unos días muy especiales que nos da muchísima pena que acaben y que hemos disfrutado muchísimo

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