LA MEJOR GUIA PARA LOS CUIDADOS DEL BONSAI

Un bonsái depende exclusivamente de su cuidador para obtener sus necesidades diarias: desde agua, alimento y luz hasta la poda y el trasplante cuando sea preciso. Para que un bonsái crezca sano, es esencial que estas necesidades se satisfagan de una forma sensata y delicada, lo que incluye comprobar a diario el estado general del árbol, e incluso más a menudo en determinados períodos del año, para asegurarse de que se halla en las mejores condiciones posibles.

RIEGO:La mayoría de las plantas necesitan que la tierra esté húmeda constantemente (nunca debería secarse completamente). Lamentablemente,muchas plantas que se cultivan en maceta, como por ejemplo los bonsáis, mueren por exceso de agua, ya que ninguna planta excepto algunas plantas acuáticas, puede resistir una saturación permanente de agua. La habilidad de regar consiste en saber medir bien la frecuencia y la cantidad del riego.Para saber si un bonsái necesita agua, rasca suavemente la superficie de la tierra para comprobar el nivel de humedad.Si está muy húmeda, no necesita regarse; si está ligeramente húmeda, deberá regarse; y si está seca debes regarla inmediatamente usando el método de inmersión. También podemos saber la necesidad de agua de la planta comprobando el peso de la planta: si está seca pesará poco.El bonsái se puede regar a cualquier hora del día, aunque es preferible hacerlo por la mañana o a última hora de la tarde. Las raíces presentan una importante actividad por la noche, por lo que no es conveniente regarlas en ese momento.

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La calidad del agua es esencial para la salud del bonsái. El agua de lluvia es la mejor para cualquier planta pues es muy poco dura (tiene pocas sales de calcio) y contiene escasos aditivos, como fluoruros o cloro. No se aconsejan aguas descalcificadas artificialmente pues en estas las sales de calcio se sustituyen por sales de sodio, que resultan nocivas para las plantas. Las sales de calcio que contiene el agua del grifo pueden acumularse en la superficie de la tierra y en los bordes de la maceta, formando incrustaciones que pueden eliminarse frotando suavemente con un cepillo de dientes viejo. Las plantas que crecen en tierras ácidas o las ericáceas no toleran las sales de calcio ni la cal.

Hay varios métodos de riego:  El riego superficial es el método básico y natural para regar un bonsái, ya que imita el riego natural de la lluvia.Usar una regadera de roseta muy fina es lo ideal. Se debe regar el bonsái poco a poco hasta que el agua llegue al borde de la maceta y la tierra la absorba.Al repetir el proceso una segunda vez el agua debería salir por los orificios que hay en la parte inferior de la maceta. Si no sale agua o sale mientras se está regando el bonsái, es porque la tierra está demasiado compacta. En estos casos se recomienda usar el método de inmersión. Es importante asegurarse de que se riega toda la tierra, ya que es fácil dejar pequeñas áreas sin regar, como detrás del tronco, por ejemplo,y este hecho  podría debilitar las raíces que quedan sin riego. Los bonsáis de interior se deben regar de forma similar,aunque si rocía regularmente las hojas con un pulverizador, incrementará la humedad alrededor del bonsái y le hará estar más sano.

file000845711793El riego por inmersión: se utiliza cuando el compuesto de la maceta se ha secado excesivamente, resulta demasiado compacto o se ha llenado tanto de raíces que no absorbe el agua. Se ha de situar la maceta en un recipiente hondo, y añadir agua poco a poco hasta que sobresalga por el borde de la maceta, y esperar hasta que dejen de aparecer burbujas.A continuación  se retirará el bonsái del recipiente con agua y se dejará escurrir hasta que cese de chorrear. Este método es muy conveniente para aplicar una vez al mes si nuestra manera habitual de regar es el riego superficial.

Es también importante tener en cuenta la humedad que rodea al bonsái. Algunos bonsáis deben vivir en una atmósfera húmeda como las especies de bosques y selvas tropicales que requieren una pulverización regular. Es muy importante pulverizar los bonsáis resistentes en los climas cálidos, especialmente si hace sol y abundad las brisas, ya que en estas condiciones las hojas se secan rápidamente. Los bonsáis de interior, por lo general, necesitan una pulverización diaria, especialmente en verano, aunque también en caso de hallarse en ambientes con calefacción, ya que el aire resulta excesivamente seco.

LA LUZ es esencial para el bienestar de cualquier planta, y el bonsái no es una excepción.Es necesaria para que las plantas puedan realizar la fotosíntesis y producir alimento en sus hojas,un alimento que normalmente sirve para nutrir al resto de la planta.  Una iluminación pobre hace que la planta tenga un aspecto desmejorado y desaliñado, un crecimiento pobre y las hojas grandes, ya que intenta maximizar la clorofila de la que dispone para realizar la fotosíntesis y acercarse asimismo, a la fuente de luz.La escasez de luz acabará por matar la planta. El exceso de luz o la exposición a los rayos solares puede resultar perjudicial para algunos bonsáis, especialmente en verano. Los bonsáis de origen tropical, en el caso de conservarse en interiores, deben alejarse de la luz directa que entra por las ventanas, ya que puede quemar las hojas y hacer que el abono se seque rápidamente. Sin embargo, debería situarse en un lugar donde reciban abundante luz indirecta.

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En cuanto al AIRE, es esencial para la salud de los bonsáis pues si la circulación de aire es pobre, pueden reducir su crecimiento y los hará más susceptibles de padecer plagas y enfermedades. Si el bonsái se coloca a cierta altura, conseguirá que el aire de su alrededor esté a temperatura ambiente. Se debe  tener en cuenta que no es lo mismo exponer el bonsái a aire fresco que exponerlo al viento o a corrientes de aire. Los bonsáis  se queman con facilidad con el viento, pues al disponer de poca cantidad de tierra no pueden retener la humedad suficiente para reponer el agua que pierden las hojas a causa del viento. Los bonsáis de interior también son vulnerables al viento y más concretamente a las corrientes de aire, de ahí que crezcan mejor en lugares alejados de puertas y ventanas abiertas, incluso en verano.Algunos bonsáis de interior son lo suficientemente resistentes como para poder estar un tiempo en el exterior durante los meses de verano en climas templados.

En cuanto a los compuestos de tierra en los que se desarrolla un bonsái, contienen dos ingredientes principales: materia orgánica y gravilla. La materia orgánica proporciona a la planta las sustancias que necesita para crecer y la arena garantiza la presencia de pequeñas bolsas de aire. Los mejores compuestos contienen una mezcla de tierra, turba, humus, gravilla, arena y fertilizantes en distintas proporciones según las necesidades.file7281287558124

FERTILIZANTES : Para sobrevivir, todas las plantas necesitan tres nutrientes esenciales: nitrógeno, fósforo y potasio. Sim embargo, también precisan diminutas cantidades de otros muchos oligoelementos tales como el magnesio. Todos los abonos contienen estos tres nutrientes en distintas proporciones, aunque no todos poseen los oligoelementos necesarios.Y sin la cantidad adecuada de nutrientes, la planta se debilita.  Los fertilizantes pueden ser orgánicos e inorgánicos y se usan para complementar el compuesto cuando los árboles crecen con bastante rapidez.Los fertilizantes inorgánicos aportan nutrientes químicos a la planta. Los orgánicos aportan nutrientes similares a los que contiene la tierra y poseen distintos componentes  naturales,tales como algas, alfalfa u ortigas.Estos fertilizantes son preferibles en el consumo del bonsái a largo plazo, ya que le permiten acceder a los nutrientes cuando los necesitan.El bonsái, como todas las plantas, se debe abonar sólo cuando necesita alimento y nunca más de lo que puede asimilar.El período en el que necesita más nutrientes es el período de mayor actividad de crecimiento , es decir, en verano en primavera y a principios de otoño. Los bonsáis de interior se abonan durante todo el año, aunque en menor medida a finales de otoño e invierno, ya que su crecimiento disminuye. En este período se recomienda usar abonos bajos en nitrógeno.

EL TRASPLANTE :Para que su bonsái se mantenga sano y viva muchos años es imprescindible asegurarse de que se desarrollan cíclicamente raíces nuevas y activas. Ya que los bonsáis no necesitan largas raíces pivotantes como los árboles silvestres,es importante fomentar el crecimiento de las raíces cortas. Ello se consigue mediante la poda de las raíces y trasplantando el bonsái de forma regular. Normalmente se plantan en la misma maceta o en una de tamaño similar. Los bonsáis jóvenes necesitan ser trasplantados con mayor frecuencia que los adultos, normalmente cada dos años, aunque, en ocasiones, cada año.

Los indicios de que el bonsái necesita trasplantarse son que se ralentiza el crecimiento, el agua sale con gran rapidez de la maceta o tarda mucho en absorberse o que el árbol esté suelto y se desprenda fácilmente de la maceta,y las raíces estén muy apiñadas o enmarañadas. La mejor época del año para trasplantar el bonsái y podar las raíces va desde finales del invierno a principios de primavera, justo antes del período de crecimiento, antes de que los árboles de hoja caduca generen hojas y las coníferas empiecen a crear nuevos brotes.Durante este  período las plantas están menos estresadas y tienen menos necesidades, especialmente de agua y alimento. Una vez trasplantado, el árbol tardará unas semanas en recuperarse de las alteraciones sufridas en las raíces y empezará a crecer de nuevo.file7011348363912

El proceso de trasplante es el siguiente: Primero cubra con una rejilla los agujeros de drenaje de la nueva maceta para evitar que salga el compuesto de tierra. Pase un trozo de alambre a través de los agujeros de drenaje para mantener fijo al bonsái. Si la maceta sólo tiene un agujero,enrolle el alambre a una ramita o caña debajo de la maceta para mantener firme al bonsái. Ponga una fina capa de tierra en la base de la maceta, formando un pequeño montículo en el lugar donde va a colocar el tronco.El montículo debe estar ligeramente descentrado para conseguir una posición asimétrica. a continuación, retire con cuidado el bonsái de la maceta original usando el extremo de una espátula o un rastrillo para raíces.Si va a usar la misma maceta, lávela con un detergente suave y biodegradable y aclárela bien.Rastrille las raíces con cuidado para retirar la tierra suelta y los enredos. Agite suavemente el bonsái para eliminar la tierra suelta(debería quedar la mitad de la tierra original) y asegúrese de que la base del tronco puede verse por debajo de las raíces.Inspeccione las raíces en busca de signos de descomposición, podredumbre o plagas de parásitos, ya que se trata del mejor momento para tratar cualquier problema.Con unas tijeras para raíces, pode aproximadamente un tercio de las raíces.Pode más severamente las raíces más gruesas,y reduzca su longitud a la mitad.Intente mantener la mayor cantidad de raíces finas posible. Pódelas de forma que quepan sin problema en la nueva maceta.Los motivos del proceso de poda de las raíces son funcionales y prácticos; aproveche para hacer todo lo que sea necesario.No debe preocuparse por la estética final de las raíces, ya que no están a la vista, sino que debe cortarlas para que el bonsái crezca sano. Coloque el bonsái en la maceta y extienda las raíces con cuidado.Necesitará varios intentos hasta obtener la posición idónea. Asegúrese de que la parte frontal del árbol está colocada hacia delante y en armonía con la maceta.Cuando esté satisfecho con la posición obtenida, enrolle los extremos del alambre al tronco para que no se mueva.El alambre debe estar lo suficientemente tenso como para mantener firme el bonsái, pero nunca tanto como para dañar el tronco o las raíces.Rellena la maceta con tierra con la ayuda de un cubilete.Distribuya bien el compuesto por las raíces con un palillo.Golpee suavemente la maceta contra el suelo para que la tierra quede estable y añada el compuesto que sea necesario, hasta que llegue justo por debajo del borde de la maceta, y presiónela. Retire el exceso de tierra y limpie la maceta con una escobilla de fibra de coco. Riegue abundantemente el bonsái después del trasplante.Hágalo poco a poco y con cuidado para no remover la tierra nueva.Mantenga el bonsái en un lugar protegido y sombreado durante unas semanas hasta que el árbol muestre signos de crecimiento (por ejemplo, la apertura de los capullos en los árboles de hoja caduca). No abone el bonsái durante, como mínimo,seis semanas y como máximo dos meses, para dejar que el aire se asiente y las raíces recuperen  su fuerza (a no ser que se especifique lo contrario en la ficha de determinadas especies).

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Es importante también La Higiene del Bonsái que va desde la limpieza de las hojas muertas, acículas y otros restos que se acumulan en la base del árbol, la limpieza de la tierra o eliminar las malas hierbas.También el tronco del bonsái se debe mantener limpio, y se inspeccionará minuciosamente, frotándolo con un cepillo de dientes viejo y untando los bordes de la corteza con ácido acético (vinagre de vino blanco) o ácido cítrico (zumo de limón) y así conservar el color natural de la madera.

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