JULIMA Y ALEX.

Desde nuestros inicios, en el año 2004, las bodas siempre han sido uno de los eventos en los que más disfrutamos trabajando y con motivo de esta nueva etapa, nos ha parecido una idea bonita tener la posibilidad de compartir con vosotros las bodas en las que hemos trabajado y en las que, junto a los novios, hemos puesto tanto cariño.

Para comenzar, hemos decidido hacerlo con la preciosa boda de Julima y Alex, fotografiada de forma tan especial por Cristina Cañibano, capaz de capturar todos y cada uno de los detalles -grandes y pequeños- de esta boda de esa manera en la que sólo ella sabe hacerlo, tratando la luz como pocos fotógrafos saben y con un estilo muy particular que la destaca por encima de muchos. Gracias Cristina por tu amabilidad al compartir tu trabajo con nosotras de forma tan desinteresada. Eres estupenda.

Para esta boda, a petición de la novia, creamos un ramo estilo silvestre y vintage, lleno de detalles y colores a base de limonio, flor de cera, paniculata, statize, alhelies, lavanda y espigas, al igual que el seating, personalizado con unas bonitas flores trenzadas al estilo provenzal, haciendo juego con el resto de la decoración.

Los novios, Alex y Julima, se conocieron años atrás en Madrid y no fue hasta que trasladaron su residencia a Suiza, donde ahora residen, que dieron el paso a casarse. Decidieron hacer una boda íntima -no más de cincuenta personas- y celebrarlo en Salinas, donde la novia se crió.

Preparar una celebración tan especial como ésta desde la distancia no es tarea fácil, así que Julima -la novia-, se puso manos a la obra y gracias a internet y a la facilidad de contacto que proporciona, decidió contar para su día tan especial con profesionales como Pronovias para su vestido, Tiaras y Tocados Julieta para realizar el tocado en forma de una corona de cerámica así como los apliques de los zapatos (puesto que su madre es la estupenda y detallista artesana que hay tras la firma), Raquel de Pincelhadas para el maquillaje, Ana Solar de Premium para el peinado, Cristina Cañibano para la fotografía, restaurante el Real Balneario de Salinas para la celebración del banquete y Tu Boda en Clásico para el coche de boda, que consistió en un precioso escarabajo vintage VW descapotable en azul cielo, junto a nosotras en la decoración floral tanto de la iglesia de Salinas como del restaurante así como del ramo y los ramitos del novio y el padrino.

Y como siempre ocurre en las bodas, ese 19 de Noviembre de 2016, fue un día lleno de nervios y de expectación, de alguna que otra lágrima, de mucha felicidad que compartir y que repartir, de dejarse arropar por la familia y los amigos más cercanos…. pero, sobretodo, de disfrutar de un día que para los novios transcurrió de una manera fugaz y llena de recuerdos inolvidables.

Gracias por permitirnos ser partícipes de vuestra boda, por vuestra sonrisa y por hacernos sentir que nuestro trabajo es más que una simple decoración floral sino más bien la manera en la que los novios prolongan su propia personalidad a través del lenguaje de las flores y lo comparten con sus seres más queridos.

Os deseamos la mayor felicidad del mundo

 

 

 

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