BODA DE BEA Y DYLAN: UNA HISTORIA DE AMOR

 

 

 

Uno de los mayores privilegios de nuestro trabajo es estar rodeadas de historias  de amor. No como las  de las películas sino …¡¡¡muchísimo mejores!!! Y no hay nada que me emocione más que una historia de amor. Ese universo mágico donde lo vulgar se convierte en delicado, la melancolía en romanticismo, las lágrimas en sonrisas, los sentimientos en besos y los sueños en lluvia de estrellas…El lugar donde la palabra la tienen las emociones, el camino lo forman los te quieros y el premio es algo tan pequeño y tan valioso como una mirada de amor.

 

Un día Bea cogió la mochila, dejó su hogar, sus amigos, su vida hasta entonces y se fue a trabajar a Francia. Al mes de estar allí conoció a Dylan.  Ni ella hablaba francés ni él español pero eso no fue un impedimento para que se enamoraran. Y, como el amor no conoce obstáculos que no pueda superar, a los dos meses nuestro amigo ya había aprendido la lengua de la que acababa de robarle el corazón.

Pasaron dos años hasta que él le pidió matrimonio.

No conocimos a Bea hasta unos días ante de la boda. Ella estaba en Francia, contactó con nosotros por correo, nos entendimos bien desde el primer momento  y  de esta forma preparamos todo. Intercambiando información, mandándonos fotos, whatsapp… hasta que llegó el esperado momento!!!! Vinieron a la tierra de la novia a casarse y nosotros tuvimos la inmensa suerte de ser partícipes en ese bonito enlace.

Gracias, gracias y gracias es todo lo que se me ocurre decirle a los novios que cuentan con nosotros para uno de los días más importantes de sus vidas y, por supuesto, hasta siempre, porque ya han pasado a formar parte de nuestra historia y de nuestro corazón.

 

 

Fue una ceremonia muy bonita y emotiva con una decoración alegre, como los protagonistas

 

El ramo de la novia, entre romántico y tropical en los mismos colores que la decoración

 

 

También preparamos unos detalles para el pelo de la novia y la solapa del novio y el padrino

 

 

 

 

 

Intentamos que cada rincón tuviera su encanto y que las flores dieran su toque especial y único en ca lugar.

Y un bonito detalle para Cristina Calzón, la organizadora de eventos, que fue una parte muy importante para  que todo saliera perfecto.

 

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