BODA ANA Y JORGE

Cada boda que preparamos nos supone romper la barrera de la privacidad y entrar en la vida de personas que, muchísimas veces no conocemos, ni hubiéramos conocido nunca. Intentamos entrar penetrar en su interior lo más de puntillas que podemos para no tocar terrenos que no nos incumben pero lo suficiente para poder captar su esencia e intentar plasmarla en nuestro trabajo. Este análisis que nos esforzamos en hacer, sobre todo con la novia, que es con quien más trato solemos tener, nos permite formarnos una opinión.

Si tuviera que definir a Ana con una sola palabra sería dulzura. Desde el primer momento nos enamoró y estábamos completamente seguras de que iba a ser una novia de cuento. El sosiego de su mirada, la elegancia de sus modales, la pulcritud de su aspecto y la claridad de sus ideas la convertía en¡ perfecta!  Y así fue… y así lo vivimos… y así os lo queremos contar…

Lo más complicado para realizar esta entrada del blog ha sido escoger las fotos porque hay tantas y son todas ¡¡¡¡tan bonitas!!!! que sólo podemos felicitar a La Mar Studio por el increíble trabajo que hizo.

Además de toda la decoración floral también hicimos el tocado de Ana con flores preservadas que colocó Ana Alvarez de Las Horquillas de Anita sobre un peinado espectacular que nos encantó.

 

Por supuesto, también preparamos los prendidos de la solapa para el novio y el padrino. Y así de guapo y feliz lo lucía Jorge.

Fue una boda llena de detalles…y es que las pequeñas cosas son, muchas veces, las que más quedan en el recuerdo.

Ana llegó radiante, con una enorme sonrisa que no abandonó el resto del día

Camino del atar, su cara, mirando a su futuro marido…necesita pocas explicaciones, ¡toda una declaración de amor!

La decoración de la iglesia fue en un estilo campestre con cestos  en los bancos, en el altar y en la entrada. Las flores las escogimos para que dieran un aspecto silvestre y en los mismos tonos que todo lo demás(ramo, cartelería,.) para guardar la armonía . La alfombra, beige, también proporciona un aspecto más natural, menos serio.

Hubo momentos muy emotivos como cuando habló la hermana de la novia, Bárbara, a quien también  habíamos preparado la boda hacía

unos años

El lugar de la celebración de la boda, el Palacio de Valdesoto, no podía ser más romántico y bucólico

 

Y, como broche final, el ramo de la novia, uno de los protagonistas indiscutibles de cada ceremonia en el que nos esmeramos al máximo buscando que nunca defraude

 

Sólo nos queda por decir que fue un placer inmenso ser partícipes de un momento tan importante de vuestras vidas y nuestro eterno agradecimiento por habernos escogido

¡¡¡GRACIAS!!!

 

 

 

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